La captura, tratamiento y análisis de datos se ha convertido en un factor clave de la transformación económica y social actual. Vivimos en sociedades basadas en la gestión del dato como nuevo medio para adquirir y desarrollar conocimiento, no siendo el campo de la investigación biomédica ajeno a esta realidad.
El uso de los datos sanitarios en la I+D de nuevos medicamentos se ha multiplicado en los últimos años gracias al avance y aportaciones que han llegado de la mano de la medicina de precisión. Por ello, promover la investigación sanitaria por medio de los datos de salud es un objetivo esencial para nuestra sociedad.
El marco político y las estrategias nacionales e internacionales para el uso de datos sanitarios son sólo una parte de la ecuación, precisándose el mantenimiento del apoyo en el uso de estos.
En este contexto, se hace necesaria una verdadera transformación digital del Sistema Nacional de Salud (SNS) que exige un cambio cultural, organizativo y también de formación a los profesionales sanitarios, gestores, compañías farmacéuticas, pacientes y sociedad en su conjunto. En esta línea, se identifican cuatro pilares sobre los que se debe trabajar para mantener éxito en este ámbito:
La pandemia ha evidenciado algunas de estas carencias, pero también ha servido para dotar de un impulso que no ha hecho más que comenzar.